Serie Fanfic de Minecraft: World of Minecraft

Un relato por capítulos (días) donde los capítulos pueden ser más cortos o más largos dependiendo de la labor de nuestro protagonista, Hero91. Procuraré subir capítulos casi diariamente.
Dadle una oportunidad, espero que os guste

DÍA 1

Aparecí sobre el vacío. Mi anterior vida, mi pasado, era solo un borrón ahora. Nada de lo que hubiera hecho antes valía, nada de lo que había conseguido ni explorado. Ninguno de los amigos ni enemigos realizados. Nada importaba ya...
El suelo se materializó bajo mis pies.
Hero91 se ha unido a la partida
Observé a mi alrededor. Era una tierra nueva, era un mundo nuevo.
-Vale, mundo clásico de Minecraft. Sin mods -comenté -Debería empezar picando madera, como siempre. Estupendo.
Había nacido en un valle, una larga llanura verde que se extendía hasta donde mi vista alcanzaba. Me imaginé que aquel mundo era de biomas grandes, ya que no veía ninguna variedad en el terreno que se extendía a lo lejos. Me acerqué hasta uno de los pocos grupos de árboles que vi en la zona y empecé a talar.
-Talaré un poco de cada tipo de árbol que vea, quiero tener distintas maderas para que sea una cabaña con varias tonalidades. Un sitio muy básico para empezar, pero al principio prefiero no consumir recursos en algo más grande.
Miré a mi alrededor. Solo vi cerdos, nada de ovejas.
-Lo que pasar la noche va a estar más complicado...
Talé los ocho árboles que encontré juntos, y recogí las semillas que dropearon para después plantar más en el mismo sitio. Conseguí plantar el doble de los que habían.
-Apenas tengo madera blanca... -pensé.
Alcé la vista y vi más árboles no muy lejos. Corrí hasta allí, saltando por una charca, zigzageando entre cerdos y fundiéndome entre la hierba alta.
-Quizá aproveche y coja algunas semillas de paso -pensé.
Empecé a romper la hierba para conseguir semillas. No quería romper muchas, no me gusta cambiar tanto el terreno al principio, sobretodo cuando he visto que tal como está, produce cerdos. ¿Y si lo altero demasiado y ya no salen cerdos? Es mejor asegurarse. De modo que cuando ya tuve unas diez semillas, dejé de romper hierba.
Llegué hasta los árboles de la lejanía y empecé a picarlos para echarlos abajo. Y en ese momento escucho algo... un gruñido, un gruñido bajito.
-¡Un minizombi!
Bajé la vista y vi al minizombi corretear entre los árboles, que le daban protección ante la luz solar. Cogí la madera y puse tres bloques debajo de mis pies, lo suficiente para alejarme de aquel monstruito. Éste seguía correteando a mi alrededor, pegando saltos sin llegar a alcanzarme.
-Quizá sea hora de tener la primera espada -pensé.
Usé la madera de mi inventario para crear una mesa de crafteo, que coloqué junto a los bloques de madera sobre los que estaba. El minizombi se subió a la mesa y trató de saltar hasta mi. Aún le separaba un bloque de distancia. Usé la mesa y me creé mi primera espada.
-De madera, pero es lo que hay...
Salté al suelo y el minizombi corrió como alma que lleva el diablo hacia mí. Levanté mi nueva arma y lo golpeé varias veces. Consiguió alcanzarme una vez, pero pude reducirlo sin mayores daños. Absorví la experiencia y conseguí una carne podrida.
-No es mi comida favorita, pero podría servirme en época de sequía...
La guardé y seguí con mi labor.
Talé hasta sus cimientos los casi veinte árboles de aquel lugar. Tardé tanto que había empezado a hacerse de noche.
-Será mejor que empiece a construir mi casa.
Cogí las semillas de árbol que pude y sin más dilación empecé a construír. Tenía dos tipos de madera, la blanca y la normal. Primero construí una pala, que usé para excavar un cuadrado de 10x10 en el suelo. Suficiente para empezar. La rellené con madera de la blanca, y usé la madera normal para levantar las paredes.
Cuando terminé de levantar las paredes de mi casa cuadrada, ya era oficialmente de noche. Empecé a escuchar los gemidos de los zombis y mis astutos ojos alucinaron con la manada de creepers y esqueletos que habían spawneado en el extenso valle.
-La primera noche es siempre la más divertida -comenté con sarcasmo.
Salté al suelo de mi casa y crafteé una puerta, que coloqué en su sitio. Un zombi no tardó en venir a darme la bienvenida al mapa, pero lo ignoré.
Coloqué el techo, también un 10x10 recto de madera blanca.
-Por ahora bastará, cuando tenga más materiales ya apañaré alguna ventana y decorativos.
Coloqué la mesa de crafteo, me creé un cofre doble y guardé la madera sobrante allí. Preparé herramientas básicas, a parte de la espada y la pala de madera que ya tenía, me creé un hacha, un pico y una azada.
Me asomé a la puerta. Veía bichos fuera. El zombi ya se había aburrido de golpear la puerta, pero seguía rondando la casa.
-Podría aprovechar esta noche para picar algo de piedra...
Decidí excavar mi propia casa.
Quité un par de bloques de madera. Piqué tierra hasta llegar a la piedra. Subí y me hice unas escaleras para apañar el descenso directo. Qué mejor forma que aprovechar la noche sin poder salir al exterior, que excavando bajo mi propia casa.
Pero vaya sorpresa me llevé al picar un bloque y caer al vacío.
Me golpeé duramente la cabeza, perdí por lo menos un corazón, que dificilmente recuperaría ahora que el hambre ya había empezado a apoderarse de mí. Observé a mi alrededor, no había sido una caída grande, estaba unos siete bloques por debajo de mi casa.
-¿Qué demonios...?
Observé a mi alrededor. Túneles. Carbón, e incluso algo de metal joder. Y por supuesto piedra por todas partes. Algún que otro gruñido me hizo saber que también había zombis por la zona.
Acababa de descubrir mi primera mina.